1. Valoración de las personas:
-Depositar confianza en los colaboradores.
-Fijarles sus responsabilidades y objetivos.
-Darles autonomía de acción. Tienen derecho a equivocarse.
-Darles mucha, casi toda, la información que uno posee para conseguir su integración y hacer efectiva su participación
-Contacto directo con responsables, motivándoles en positivo y avisándoles en privado.
-Suscitar inquietudes para que se capaciten y procurar su promoción personal.
-Negociar amigablemente sus condiciones económicas y una vez acordadas no cambiarlas unilateralmente.
Fomentar el espíritu de equipo:
-Emplear siempre el “nosotros” nunca el “yo” (El chiste de la secretaria)
-Escuchar, dejando hablar en las reuniones y al final hacer el resumen y el acta. “Quien tiene la última palabra ha de decir la última palabra”.
-Estar convencido de que un equipo es igual a: “Un conjunto de personas incompletas que se complementan trabajando juntas, es decir, que los fallos o deficiencias de unos se corrigen con las cualidades o las habilidades del otro”.
2. Exigencia en obtener resultados:
-“Los directivos estamos permanentemente aprueba y la prueba son los resultados”.
-La buena voluntad sirve para el otro mundo, aquí se exigen resultados.
-Aprovechamiento del tiempo (Mercancía escasa e irrecuperable)
-Evitar explicaciones inútiles (La historia de “No hay campanas”)
-Distinguir entre “lo importante y lo urgente”.
3. Promover espíritu crítico:
-Fomentar la participación crítica y activa de los colaboradores, no aceptar la obediencia o alabanzas de los “Cortesanos”.
-Intentar establecer diagnósticos compartidos y separando los problemas (Historia de los Horaceos y los Curiaceos)
-Promover el que los colaboradores estén informados realmente de lo que hace la competencia y las nuevas tendencias del producto o del mercado (“contacto con el enemigo” y Benchmarking)
-Revisión semestral con los directivos de los puntos positivos y negativos respecto a la competencia.
4. Toma de decisiones:
-Del jefe se exige que tome decisiones (“Mayores Tomson y Taylor”).
-Primar la acción, aceptando un riesgo previamente fijado (“Te espero andando”. “Se hace camino al andar”).
-Creer más en las opiniones de los que están en el tajo, que en los estudios teóricos (“Historia del Bocadillo”)
5. Evitar estructuras innecesarias
-Tener contacto con los responsables, de la cuenta de resultados, es decir, con los que tienen mando en plaza.
-No decidir por la información recibida a través de canales paralelos.
6. Presentar objetivos a largo plazo.
-Como necesidad estratégica de la empresa.
-Como medio motivante para el personal.
“En la mar como en la vida se ha de mirar lejos y se ha de mirar alto”
El lema de la guardia civil: “Paso corto, vista larga y un poco de mala intención”.
7. Dirección de reuniones.
-Para la dirección efectiva de una reunión de trabajo se ha de partir de dos principios y aplicar tres normas operativas:
Principios:
1º- Creer y transmitir que la principal ventaja de toda reunión es que cada uno llega con unos puntos de vista y sale enriquecido con las opiniones de los demás.
2º- Intentar ser “asertivos” y tener una actitud de “escucha activa” (anexo: “Comunicación entre personas”).
Recomendaciones prácticas:
1ª- El que dirige la reunión ha de fijar el orden del día , hacer cumplir el horario, y sintetizar las proposiciones y los acuerdos.
2ª- Quien tiene la última palabra ha de ser el último en exponer sus opiniones y procurar llegar a conclusiones aceptadas por todos. Evitar el conseguir los acuerdos a través de votaciones, pues generan “vencedores y vencidos” y dificultan la cohesión del grupo.
3ª- La redacción del Acta conviene hacerla uno mismo o revisarla antes de repartirla para asegurarse que existen los acuerdos con la redacción que refleje el espíritu de la reunión. Indicar explícitamente los acuerdos pendientes de ejecución con su respectivo responsable.
M. Ribas Montobbio