Hijo mío que estás en la tierra y te sientes preocupado, desorientado y angustiado.
Yo conozco tus cualidades y defectos porque te quiero, te acepto tal como eres.
Juntos construiremos en la tierra mi Reino.
No estarás solo, porque yo estoy contigo.
Mi voluntad es que tu seas humanamente feliz.
Tendrás el pan para hoy, no te preocupes, pero te pido que lo compartas con tu prójimo.
Siempre exculpo tus ofensas si te arrepientes.
Acepto que tus errores forman parte de tu aprendizaje.
Sólo te pido que tú también perdones a los que te ofendan.
Sé que tendrás tentaciones y podrás superarlas.
Acérate a MÍ y toma fuerte mi mano cada día y en los momentos difíciles y te ayudaré a superarlos.
Nunca olvides que te quiero
No hay comentarios:
Publicar un comentario