sábado, 31 de enero de 2015

LA ESPERANZA


La esperanza es un sentimiento y a la vez una convicción.
Esperar es creer que el mundo, personas e instituciones, pueden mejorar.
Creer en Dios es fuente de esperanza. Los cristianos nos sentimos acompañados en todo momento.
Hay personas que siempre que hablas con ellas sales con más esperanza.
Para ser este tipo de personas es conveniente:

          · Incrementar la esperanza en nuestro interior:
Tener conciencia de que algo puede ser mejor.
Con actitud dinámica.
Con paciencia.
No vivir estancados en el pasado.
          · Intentar transmitirla a los demás:
Valorar, atender, escuchar, dialogar, aceptando como son y creer en sus posibilidades de desarrollo personal.
Motivar en positivo es dar esperanza.
 
Los seres humanos podemos vivir 40 días sin comida, 3 días sin beber agua, 7 minutos sin aire, pero solo unos segundos sin esperanza.

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