Mensaje del Papa Francisco a
la Asamblea General de Cáritas Internacionalis. Mayo 2015
Sé que ustedes están en la
calle, cuidando a los necesitados, a través de todas sus obras de justicia y
caridad.
Salir a la calle puede
producir un accidente. Quedarse encerrado enferma. Prefiero una Iglesia
accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia
enferma por el encierro y comodidad de aferrarse a las propias seguridades.
ustedes son el motor de la
Iglesia que organiza el AMOR: Cáritas. Para que todos los fieles trabajen
juntos, respondiendo con obras concretas de misericordia. Ustedes marcan el
paso para que la Iglesia esté cada día en el mundo. Ustedes ayudan a las demás,
a cambiar el curso de las propias vidas, son la sal, la levadura y la luz,
ofrecen un faro de esperanza a los necesitados.
Lamentablemente hoy se
tiende a considerar al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se
puede usar y luego tirar. hemos comenzado a vivir la cultura del descarte.
Ya no se trata simplemente
del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo. Con la
exclusión queda afectada en su misma raíz, la pertenencia a la sociedad en la
que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia o sin poder,
sino que se está afuera, descartado, fuera de cualquier tipo de sistema.
Los excluidos no son
explotados, sino que son desechados: son deshechos, son sobrantes. nadie debe
ser sobrante. Nadie debe ser excluido del Amor de Dios y de nuestra atención.
Ustedes
son las mismas manos de Jesús en el mundo. Su testimonio ayuda
a cambiar el curso de la vida de muchas
personas, de muchas familias y de muchas comunidades. Su testimonio les ayuda a
cambiar el curso de su propio corazón.
¿Conoces
a algún descartado?
¿Cómo
podemos ayudarles?
No hay comentarios:
Publicar un comentario