El joven discípulo llegó a casa del maestro y le dijo:
“Un amigo tuyo estuvo hablando de ti con maleficencia.
-Espera, interrumpe el maestro. Lo que vas a contarme ha
pasado por las tres rejas?
La primera es la
verdad: debes estar seguro de que lo que vas a decir es cierto. - “No, lo
oí comentar a unos vecinos…”.
La segunda es la
bondad: lo que me vas a decir ¿es bueno para alguien?- No, al contrario…”
La tercera reja es la
necesidad: ¿es necesario hacerme saber eso que vas a contarme?- Quizás no.
Pues si no es cierto ni bueno ni necesario, olvídalo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario