miércoles, 30 de septiembre de 2015

UN AGUJERO EN LA PARED

Había una vez un niño que tenía muy mal carácter.

Su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera los nervios, tenía que clavar un clavo en una pared determinada de su casa.

El primer día el niño clavó 37 clavos en la pared. Las siguientes semanas fue aprendiendo a controlar sus nervios y el número de clavos clavados diariamente fue disminuyendo gradualmente. Se dio cuenta que era más fácil dominarse que clavar un clavo.

Llegó el día que no tuvo que clavar más clavos.

Se lo dijo a su padre y este le dijo que ahora podía sacar un clavo cada día que no perdiera los nervios.
Fueron pasando los días hasta que el niño le pudo decir a su padre que ya no quedaba ninguno.

El padre lo cogió de la mano y lo llevó a la pared y le dijo: “Lo has hecho muy bien, hijo mío, pero mira todos estos agujeros en la pared. La pared nunca será la misma. Cuando dices las cosas de forma agresiva dejan una cicatriz como ésta. Así que sé cuidadoso con lo que dices…. Y no perderás amigos y relaciones.”


lunes, 21 de septiembre de 2015

¿SE HA DE SER SIEMPRE SINCERO?


Si las personas con las que nos tratamos oyeran todos los pensamientos que tenemos sobre ellas o sobre sus actividades, sería un problema para la convivencia pacífica.

Anatole France decía que la humanidad tiene necesidad de la verdad, pero que tiene tiene aun más necesidad de la mentira, entendiendo por mentira la ocultación de una opinión o un punto de vista que puede molestar al interlocutor y que no aporta ninguna mejora para su comportamiento.

El decir siempre lo que pensamos puede producir el efecto rebote, es decir, que los demás también nos digan la verdad de todo lo que piensan de nosotros.

La empatía es la capacidad de salirse de uno mismo y pensar qué información o qué comentario puede ser interesante o beneficioso para los demás y plantearse cómo nos sentiríamos nosotros si fuéramos destinatarios de esta verdad relacionada con nuestra manera de ser o de actuar.

"Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras".

miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿ SABEMOS ACOMPAÑAR?

Cuando una persona se encuentra afectada por una situación difícil necesita que alguien se le acerque para acompañarle en esos momentos.

No es fácil acompañar bien.

La práctica enseña que para acompañar se han de tener en cuenta los siguientes puntos:

1. Que la persona se sienta valorada, no juzgada.

2. Hacer camino con la persona, es decir, escuchar con calma su historia. Para ello es necesario vaciarse de uno mismo para escuchar bien al otro.

3. Hacerle preguntas fáciles para la persona busque la respuesta a su situación.

4. Intentar que vayan habiendo "pequeñas luces" en el proceso.

5.Tener mucha paciencia con el tiempo del proceso. No pretender resultados inmediatos.

Acompañar es el arte de conseguir un equilibrio entre la proximidad y la distancia con la persona acompañada.

lunes, 7 de septiembre de 2015

¿DOS OPCIONES POSIBLES?

La sociedad actual nos presenta la felicidad como el placer temporal que nos proporcionan los triunfos profesionales o el consumo de bienes materiales  y puede conducirnos a un estilo de vida superficial y a buscar la felicidad fuera de nosotros.
El ritmo acelerado de la vida nos deja pocos espacios de silencio para encontrarnos a nosotros mismos y escuchar nuestra conciencia. Es conveniente revisar el pasado con serenidad, el presente con realismo y el futuro con esperanza y preguntarnos:
 ¿qué sentido debemos dar a nuestra vida?
Dalai Lama nos dice que para vivir la vida se ha de escoger entre dos opciones: la opción del poder y la opción del amor.
Si escoges la opción del poder (tener, mandar, hedonismo...) perderás el amor.
Si escoges la opción del amor (dar, ayudar, servir...) serás más útil y más feliz.
Yo creo que existe también una posición intermedia de procurar el desarrollo profesional, la aceptación de responsabilidades y el bienestar material (que sería la opción del poder), pero a la vez tener un compromiso social para devolver a la sociedad las oportunidades que hemos recibido, es decir, dar y darse (opción del amor) .
Si somos conscientes de estos principios y los revisamos periódicamente, seremos más felices y nuestra vida tendrá más sentido.

"El sabio, sus deseos los busca en sí mismo, El necio lo busca en el exterior".

"El que conoce lo exterior es erudito.
El que se conoce a sí mismo es sabio.
El que conquista a los demás es poderoso.
El que se conquista a sí mismo es invencible."

Lao Tse