La sociedad actual nos presenta la
felicidad como el placer temporal que nos proporcionan los triunfos
profesionales o el consumo de bienes materiales
y puede conducirnos a un estilo de vida superficial y a buscar la
felicidad fuera de nosotros.
El ritmo acelerado de la vida nos deja
pocos espacios de silencio para
encontrarnos a nosotros mismos y escuchar nuestra conciencia. Es conveniente
revisar el pasado con serenidad, el presente con realismo y el futuro con
esperanza y preguntarnos:
¿qué sentido debemos dar a nuestra vida?
Dalai Lama nos dice que para vivir la
vida se ha de escoger entre dos opciones: la opción del poder y la opción del
amor.
Si escoges la opción del poder (tener,
mandar, hedonismo...) perderás el amor.
Si escoges la opción del amor (dar,
ayudar, servir...) serás más útil y más feliz.
Yo creo que existe también una posición
intermedia de procurar el desarrollo profesional, la aceptación de
responsabilidades y el bienestar material (que sería la opción del poder), pero
a la vez tener un compromiso social para devolver a la sociedad las
oportunidades que hemos recibido, es decir, dar y darse (opción del amor) .
Si somos conscientes de estos principios
y los revisamos periódicamente, seremos más felices y nuestra vida tendrá más sentido.
"El sabio, sus
deseos los busca en sí mismo, El necio lo busca en el exterior".
"El que conoce lo
exterior es erudito.
El que se conoce a sí
mismo es sabio.
El que conquista a los
demás es poderoso.
El que se conquista a sí
mismo es invencible."
Lao Tse
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