Para los filósofos griegos la sabiduría era el arte de
saborear bien las cosas y la consideraban superior a la ciencia porque la
sabiduría ayuda a encontrar la acción justa en el momento adecuado. Hoy en día
se le llama la inteligencia práctica.
Hemos progresado mucho en el campo científico y
tecnológico pero esto no nos resuelven los problemas afectivos o sociales.
Vivimos en un mundo tecnológicamente muy sofisticado pero emocionalmente primitivo.
¿Puede un ordenador generar ideas? Los datos que entran y
salen de un ordenador son precisos y repetitivos. Las ideas que salen de la
mente son cualitativas, subjetivas e irrepetibles.
La actuación de la mente une la creatividad y la
imaginación con la razón y los sentimientos. La razón actúa como un programa de
ordenador del cerebro humano, sigue unas reglas lógicas, pero la mente aporta
un factor muy importante que es la influencia de su estado afectivo, es decir
las sensaciones y sentimientos que en muchos casos condicionan las decisiones.
Por eso es necesario una formación humanista que conozca
y controle la influencia de la parte emotiva y que aporte juicios de valor que
son imprescindible para tomas buenas decisiones. Y así,
como decían los clásicos, seremos
más sabios pudiendo encontrar la acción justa en el momento adecuado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario